ELLOS OPINAN RD
Por: Ydalina Leticia Rosario Monción
SANTO DOMINGO, 14 de enero de 2026 – La República Dominicana despierta hoy con el corazón oprimido y los ojos puestos en Puerto Plata. Han transcurrido 14 días desde que la pequeña Brianna Genao Rosario, de apenas tres años, fue vista por última vez el pasado 31 de diciembre en la comunidad de Barrero, municipio de Imbert.
Lo que comenzó como una celebración de Año Nuevo se ha transformado en una búsqueda nacional que hoy alcanza una dimensión nueva y crítica.
Situación Actual: La llegada de refuerzos internacionales
A la fecha, el caso ha dado un giro significativo con la incorporación oficial de técnicos especializados del FBI y unidades caninas de la Oficina Internacional de Asuntos Antinarcóticos (INL) de la Embajada de Estados Unidos. Estos equipos internacionales se han sumado este miércoles a las labores de la Policía Nacional para peinar terrenos difíciles y agotar hasta el último recurso tecnológico en la localización de la menor.
A pesar del hermetismo judicial y de informes contradictorios que circularon días atrás sobre presuntas confesiones, el abuelo de la niña, Braulio González, confirmó recientemente que sospechosos previamente detenidos fueron puestos en libertad por falta de pruebas concluyentes. La incertidumbre sigue siendo la única certeza, manteniendo a toda la nación en un estado de vigilancia y solidaridad.
Más allá de la vigilancia: El escudo de la comunicación
Este doloroso episodio nos obliga a reflexionar sobre la seguridad en nuestros hogares. Expertos en conducta infantil enfatizan que, en un mundo cada vez más complejo, la comunicación afectiva y efectiva es la herramienta de prevención más potente que poseemos.
· Comunicación Afectiva: Implica crear un espacio donde nuestros hijos se sientan amados y seguros de hablar. Un niño que confía en sus padres es capaz de alertar sobre situaciones extrañas o personas que lo hacen sentir incómodo.
· Comunicación Efectiva: Se trata de dar instrucciones claras y adecuadas a su edad sobre seguridad. Enseñarles a identificar adultos de confianza ya entender la importancia de reportar cualquier situación que los haga sentir inseguros.
Un compromiso de todos
La desaparición de Brianna no es solo una tragedia privada; es un llamado a la comunidad para extremar la precaución y no dar por sentarse la seguridad en ningún entorno. La prevención nace de la presencia activa y del diálogo constante.
Hoy, mientras las autoridades y perros especializados rastrean cada rincón de Imbert, el mejor tributo que podemos rendirle a Brianna es fortalecer el vínculo con nuestros propios hijos. Escuchémoslos hoy, para que mañana no tengamos que lamentar su silencio.

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